Publicado: 31 de Mayo de 2017

Desde los 16 años tuve claro que quería ser Psicóloga cuando terminase el Instituto, durante dos cursos tuve esa asignatura y era la que más disfrutaba de todas con diferencia. Observaba a la Psicóloga del centro y me decía a mi misma " cuando sea mayor seré como ella". Repetía en mi mente la palabra "psicóloga" y me encantaba la idea. 

Ya desde pequeña vi libros de Psicología en casa ya que era la profesión frustrada de mi madre, por mi y por ella quise desde siempre tener esta profesión.

Cuando acabé la secundaria mi tutor y la psicóloga del centro en una visita a Granada me llevaron a conocer mi futura Facultad, fue una gran experiencia!

Una vez terminé la carrera me fue muy difícil ir abriéndome camino en esta profesión, comencé un Máster en Psicología Clínica y después continúe mi formación haciendo prácticas en varias residencias geriátricas ( María Zayas, Oasis, Infanta Cristina..), el ámbito de la geriatría en esa época  estaba bastante en auge y era donde mas acceso tuve así que continúe con más cursos de formación profesional ocupacional como ( Atención a enfermos de Alzheimer, Discapacitados físicos y psíquicos, coordinadora de grupos de ayuda mutua para cuidadores, formadora ocupacional, y diversos cursos mas sobre diferentes trastornos clínicos como ansiedad, situaciones de emergencia etc etc etc...).

Transcurridos 4 años  tuve la primera oportunidad profesional, una entidad de gestión de residencias a nivel nacional "Fundación Gerón" me propuso el puesto de Técnica en el Área de familia en Toledo y en una semana ya estaba allí, fue una experiencia fantástica y muy enriquecedora profesional y personal, durante ese tiempo me inicié en la impartición de Talleres de risoterapia, Habilidades sociales, Comunicación, Autoestima, Relajación, Asertividad, ofrecí conferencias en algunas jornadas sobre Alzheimer y coordine grupos de ayuda mutua en Castilla León, Castilla la Mancha y Toledo.

Una vez terminados los meses de subvención con los que me habían podido contratar volví a Granada y tuve la suerte de ser elegida para dirigir un proyecto de Innovación en la Mancomunidad de Municipios del Valle de Lecrin gracias a otra subvención de la Junta de Andalucía y la Diputación, fue un trabajo muy bonito de intervención y ayuda a los mayores más desfavorecidos de la zona y al mismo tiempo de formación en la atención socio-sanitaria a los empleados del régimen agrario como alternativa al trabajo en el campo. Terminada la subvención vuelta al desempleo.

Continúe en la geriatría con varios empleos temporales más como Psicóloga de centros de mayores. La formación me había gustado mucho asi que hice un segundo Máster oficial de "Profesorado en Secundaria, FP y Orientación Educativa  y lo fui compaginando con ofertas puntuales de entidades como La Caíxa en un programa de "un cuidador, dos vidas",  impartí talleres en asociaciones de Esclerosis Múltiple y Parkinson, colaboré con Grupo 5, impartí  cursos de Atención Socio-sanitaria en Instituciones etc.

Comenzó la crisis y se pararon de golpe todas las subvenciones, ya no había programas sociales de intervención ni formación relacionada.

Toda mi trayectoria académica y profesional la fui intercalando con empleos de hostelería para poder pagar mis estudios, en este punto tuve que volver a dedicarme a tiempo completo a ello porque no había muchas más opciones. Ha habido momentos en mi vida en que he dudado y he llegado hasta creer que era más camarera que Psicóloga ya que mi currículum en hostelería era bastante extenso, pero nunca me quise rendir porque la psicología era y es mi pasión, es mi elemento y es 100% vocacional, creo que esta profesión no puede concebirse de otro modo.

Cansada de depender de alguien que optase por contratarme o de que saliese una subvención decidí probar suerte y ejercer por mi cuenta, siempre me había apasionado la clínica pero me habían desmotivado desde la carrera porque decían que era muy difícil hacerse con una cartera de clientes que permitiese vivir de ello y que las oposiciones PIR "psicólogo interno residente" además de muy complicadas no ofrecían muchas garantías profesionales.

Comencé con una consulta en mi casa, a los pocos pacientes surgió casi por casualidad y por la propia inercia la opción online. Hablaba mucho por teléfono con los pacientes mientras los informaba y me iban hablando sobre lo que les ocurría al punto que al terminar la conversación nos dábamos cuenta que había pasado una hora de sesión en muchos de los casos y ya habíamos trabajado como si hubiésemos estado en la consulta física. 

Mi mejor amiga, estaba formándose en el ámbito de las telecomunicaciones y la publicidad online así que me propuso hacerme mi primera web y probar. Aquella idea era ciencia ficción por aquel entonces, era 2012.  

Me divertía pensando que si algún día esa locura se hacía realidad veria cumplir mi gran sueño. Ejercer y vivir de mi profesión y con las múltiples ventajas y posibilidades que ofrece la atención Psicologica online. De este modo nos beneficiabanos ambas partes al poder gestionar mucho mejor el tiempo evitando desplazamientos y no estando limitados a un espacio concreto donde dar la terapia, también me permitió abaratar el precio de la consulta al no tener que pagar el alquiler de un despacho. Así se abrío un nuevo abanico donde no sólo podía dar atención Psicológica a las personas de mi localidad sino a todo aquel que lo requiere sin límite ni geográfico ni de ningún otro tipo.

Dentro de la clínica me apasionaba todo lo relacionado con las relaciones de pareja  y el amor, siempre he sido muy apasionada y mi propia experiencia personal me ha llevado a sufrir mucho por ello, cuando descubrí que había un mal llamado "Dependencia Emocional" pude poner nombre a algo que me había acompañado muchos años, comencé a empaparme de toda la documentación que pude y descubrí que muy pocos psicólogos estaban especializados en ello y que era un campo con mucho por hacer, al mismo tiempo en consulta no dejaban de entrar casos de personas atormentadas por sus relaciones tóxicas de parejas de las que no podían escapar del mismo modo que de la peor de las drogas  así que lo vi claro. Comencé a seguir a Walter Riso, Iñaki Piñuel  y a Silvia Congost, quise conocerla y di un curso de dependencia con ella, he continuado formándome con un experto en Terapia de Pareja y  cursos sobre relaciones tóxicas, relaciones con Psicópatas y Amor Cero. 

Complemento mis técnicas terapéuticas en consulta con las herramientas que la formación como Técnica de Coaching me han ofrecido, continuo actualmente formándome en Mindfulness y aplicandolo también en consulta. 

Hoy en día puedo decir que mi sueño se ha hecho realidad, puedo trabajar en lo que amo sin depender  más que de mi criterio siendo mis únicos jefes mis propios clientes o pacientes.

Me hace enormemente feliz ayudar cada día a personas que lo necesitan, saber que mi paso por esta vida ha sido útil no sólo me enorgullece como Psicóloga sino que alimenta mi alma como ser humano.

Por eso, mis últimas palabras son de eterno agradecimiento a todos los que confías en mi y habéis hecho posible que mi sueño hoy sea ya una realidad.

No sólo yo os ayudo a ser felices a vosotros sino que vosotros sin saberlo también me ayudais a mi a serlo.

GRACIAS.